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Disco: Velociraptor! (Kasabian)

Disco: Velociraptor! (Kasabian)
7

Bueno

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Kasabian - Velociraptor

Lo han vuelto a hacer, cuando parecía que el rumbo de Kasabian era el de seguir acomodados en ese status tan común del mainstream británico, y vendiendo discos como rosquillas sin destacar demasiado en la música, ahora nos han sorprendido a todos con un sonido evolucionado, moderno, muy variado y todo sin perder lo inmediato de su música, Velociraptor! es directo, fácil y cañero.

Hay quien ha colocado a Velociraptor a la misma altura que su álbum debut Kasabian (BMG, 2004), pero lo cierto es que con Velociraptor! los de Leicester no han regresado al estilo primario de Club Foot, Processed Beats o LSF, aunque sí se recuerdan en algunos temas. Tampoco han fusilado el protocolo de Pink Floyd como han llegado a acusar, aunque se ve la inspiración en algunos pequeños puntos.

Y es que en los 11 cortes del disco encontramos una batidora de estilos. Desde su ya manido electro-rock que con “Switchblade Smiles” continúa la estela del West Ryder Pauper Lunatic Asylum (Sony, 2011) o el estribillo coreado de “Days Are Forgotten“, que trae a mención el estilo de Franz Ferdinand encontrándose a los inicios de los propios Kasabian. Hasta temas como “La Fee Verte“ totalmente psicodélico y sesentero o “Goodbye Kiss“, el corte más cásico, que evoca con cierta maldad al “The Hellcat Spangled Shalalala“ de los más maduros Arctic Monkeys.

Tras el gong, “Let’s Roll Just Like We Used To“ abre Velociraptor! con un cuatro minutos que recuerdan, quizás demasiado, a los hits más celebrados de The Last Shadow Puppets, incluso la voz que usa Tom Meighan trae a la memoria los tonos de Alex Turner y Miles Kane en “Standing Next To Me”.

Para similar toda la heterogeneidad del disco, la tranquilidad beatle-iana de “Neon Noon“ se convierte en el freno eficaz del acelerón previo de Switchblade Smiles.

Los prejuicios al indie comercial británico quizás impidan que Kasabian se convierta en una banda recordada y admirada por la crítica, pero con Velociraptor! se acercan un poco más a lo que se nos vende de ellos, una banda de encabezar el escenario principal de cualquier gran festival, con repercusión internacional fuera de las islas, que reviente las listas de ventas pero denote cierta calidad en sus composiciones.

Sin ser el mejor álbum del año, Velociraptor! se sitúa como un gran candidato a ocupar los puestos más altos de los rankings del 2011; y sin ser el álbum que encuentre la personalidad perdida de Kasabian, Velociraptor! demuestra que sin hacer algo único ni demasiado especial se puede conseguir un trabajo de cierta calidad y cierta repercusión fuera de las peores garras de la industria discográfica.

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