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Klaus & Kinski Herreros y Fatigas

Disco: Herreros y Fatigas (Klaus & Kinski)
7.5

Bueno

Por

Klaus and Kinski - Herreros y Fatigas

Los murcianos Klaus & Kinski son uno de esos grupos especiales que uno no sabe muy bien como definir. Y es que como ya ocurrió con su debut Tu hoguera está ardiendo (2008) y su segundo largo Tierra trágalos (2010), ahora Herreros y Fatigas se convierte en una recopilación de temas que van desde las rancheras hasta el kraut, sin que falten los inquietantes arreglos electrónicos y las brillantes cuerdas. Aunque si hay algo que destacar de este tercer trabajo de estudio respecto a los dos anteriores es la voz de  Marina, que aunque igual de suave suena más consistente y preparada, sin que le haga falta recurrir tanto al susurro. Esto se agradece a la hora de entender unas letras que hablan de amor, desamor, odio e incluso ciencia, sin olvidar la crítica social, con un toque en ocasiones bizarro y casi siempre existencialista.

Pero entrando en materia, el álbum empieza con La duda ofende, quizás el ‘hit’ más directo de los 14 cortes. Con una primera parte electropop, pasado el ecuador la canción gira la melodía hacia unas cuerdas orquestales. El día de los embalsamados es otro de los temas que sobresalen, más en la línea ‘shoegaze’ del grupo, aunque si por algo se caracterizan Klaus & Kinski es por no tener un estilo definido. Buena muestra de ello es Soneto, una de las más poperas y de las que más crece con las escuchas.

Pero la joyita del disco llega en el sexto corte. Se podría decir que In the Goethe es la Mengele y el amor de este disco. Una canción que consigue enamorar a base de cuerdas y piano hasta llevarnos a un final protagonizado por una recurrente frase que se repite en la voz de Marina. Entre los cortes más pausados también está Sacrificio, con gran protagonismo de nuevo para el piano. Tras este pequeño descanso llega el single, Ojo por diente, que no por conocida deja de dejarnos esa sensación de pieza juguetona y pegadiza. Y casi gemela a ella empieza a sonar Dos males tienes.

Que Herreros y Fatigas no es un disco ligero es algo de lo que nos damos cuenta desde el primer momento. Aunque quizás esto no se acuse hasta llegar a la parte final, donde uno llega menos fresco y se plantea si los murcianos no se han pasado de largo. En Cumbres profundas y Relatividad general escuchamos guitarras rockeras, mientras Buceador vuelve a bajarnos las pulsaciones para cerrar con buen sabor de boca un álbum que no decepciona a sus seguidores.

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