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Crónica Territorios Sevilla

Crónica Territorios Sevilla 2012

30.000 asistentes respaldaron la apuesta del Terrritorios Sevilla 2012 con 42 bandas que pusieron banda sonora a dos días de buena música y ambiente festivo. La celebración del decimoquinto aniversario del festival Territorios Sevilla se dio lugar en un inmejorable enclave; el Monasterio de la Cartuja y sus jardines.

En relación a pasadas ediciones, la de este año contaba con la novedad de un escenario más en los jardines mientras que el escenario ubicado en el festival Nocturama era suprimido.

 

La jornada del viernes 18 empezó fuerte con el que indisctutiblemente fuera el grupo que más audiencia atrajo al evento, Love Of Lesbian. Empezaron desgranando temas del que será su séptimo disco de estudio, La Noche Eterna. Los Días No Vividos y sorprendentemente (o no) sus fans ya coreaban desde el inicio canciones que llevaban apenas siete días publicadas. Un público básicamente adolescente falto de criterio que aplaudió todo a pesar de que los barceloneses ofrecieron un show algo mediocre y reiterativo. Las grandes euforias vendrían acompañadas de los cortes pertenecientes a su álbum más reciente, 1999, finalizando con el corte que viene siendo habitual, El Ectoplasta, con el que dejó a su público más que satisfecho.

Cambiando de escenario hacia el Ron Brugal para disfrutar de Tortoise en su segunda visita al festival, los de Chicago ofrecieron un   ejercicio de post-rock experimental con acordes jazzísticos del que bien nos vienen acostumbrando desde hace más de dos décadas. Muy poco a poco fueron estableciendo una conexión con una audiencia que, únicamente al final se hizo más que patente con un extraordinario bis.

 

Quizás fuera la actuación de Tricky una de más anunciadas por la     organización y que más expectativas tenía el público. Y era lógico. Estamos hablando del creador de uno de los pilares fundamentales del trip-hop, junto a Portishead y Massive Attack, presentando su mejor trabajo al completo, Maxinquaye (1995). Además lo hacía junto a la que          fuera su novia durante el proceso de grabación, Martina Topley-Bird. Todo apuntaba alto, sin embargo, no funcionó. Pese a que Martina supo aguantar el tipo ante un Tricky desubicado, ya pudo ser por el pésimo sonido, por el potente inicio que a los quince minutos que acabó volviéndose repetitivo hasta el final, o (lo que más dolió) porque se burlara de los allí presentes no llegando a interpretar el disco íntegro.

 

Mientras los asiduos al festival SFDK abordaban su inagotable espectáculo con una lista de invitados que hizo las delicias de los más raperos durante dos horas, Eva Amaral y Juan Aguirre se posicionaban en el escenario Territorios. Indudablemente, si los zaragozanos Amaral no hubieran hecho sold-out dos noches consecutivas 4 meses antes en una sala sevillana, hubiera podido ser mayor reclamo de lo que realmente fue. Ofrecieron un show más que notable centrado en su último y aclamado LP Hacia Lo Salvaje aunque recorriendo toda su discografía desde los inicios y, únicamente parándose ligeramente en los irregulares Pájaros En La Cabeza y Gato Negro y Dragón Rojo. Destacar el discurso de Eva apoyando el paro académico realizado por las universidades sevillanas y la mini versión castellanizada a lo Parálisis Permanente del Heroes de Bowie. Se despidieron triunfantes con un bis en que interpretaron únicamente Cuando Suba La Marea, incluida en último largo.

Y llegó el turno del que sería la mejor actuación de la jornada. Estamos hablando de la “revuelta enemiga”. Con una audiencia cuya edad media sobrepasaba los 30, para Los Enemigos era su tercera aparición desde que decidieran volver a girar tras su retirada hacía una década. Se notan sus tablas sobre el escenario y el hecho de que ninguno de los miembros haya estado quieto tras su hiato allá por el 2002 (véase Clovis o el proyecto en solitario de Josele Santiago). Iniciando con John Wayne, fueron recorriendo su discografía con las inolvidables (míticas ya) Señora, La Otra Orilla, Desde el Jergón o la electrizante Septiembre, que no hacen más que reforzar su posición en el rock patrio de la década de los 80, y por qué no decirlo, del actual.

Ya rozando la madrugada, los londinenses Basement Jaxx en formato DJ Set tomaron el escenario Territorios para sorprender a un público que apenas los conocía ofreciendo un espectáculo de música electrónica donde house y dubstep se daban la mano asombrosamente bien conjugados poniendo fin a la primera jornada. Sin embargo, mientras los ingleses atraían a desconocidos, uno de los mayores reclamos del cartel, Tiga, decepcionaba a conocidos. Y es que para aquéllos que se  esperaban encontrar alguno de los famosos hits (You Gonna Want Me, Shoes) que le dieron su definitivo  salto a la fama, acabó resultando frustrante. Sontag se limitó a pinchar como si de una sesión más se tratara obviando su corta pero intensa discografía.

 

La jornada del sábado 19 se esperaba con más ganas aún por los asistentes por ser el día en que “la iguana” pisara la capital hispalense.

A pesar de retrasar la actuación 20 minutos, no sirvió para que una de las bandas con más experiencia del cartel, Mission Of Burma, atrajera a unos pocos seguidores en los primeros temas. Sin embargo, poco a poco fueron llegando nuevos espectadores (la mayoría de ellos por inercia), e incluso se realizó pogo en las primeras filas con canciones como la esperada That’s When I Reach For My Revolver.

A pesar de haber iniciado su espectáculo a la misma hora, los jienenses Guadalupe Plata alargaron una actuación con mucho más público que los afterpunkers ingleses en la que fue sumergiendo en una espiral de bluegrass crudo con guitarras oxidadas que lo último que produciría sería indiferencia. No faltaron las aclamadas Gatito o Baby, Me Vuelves Loco.

Por su parte, en el escenario Territorios, Supersubmarina sigue en su camino de atraer a más y más fieles (adolescentes en su mayoría), tras su controvertida inclusión de uno de sus singles para la radiofórmula de los 40 Principales. En su enésima actuación en la capital hispalense, lo hicieron presentando algunos de los cortes de los que formará parte su nuevo disco Santacruz, sin olvidar temas como Cientocero, Eléctrico, LN Granada, o pertenecientes a su reciente EP Realimentación (2011).

Desde sus incicios, el festival no se olvida de la música del continente africano. En este caso, uno de los mayores atractivos era el de Alpha Blondy; reggae imparable y enérgico que hacía más que amena la espera para el plato fuerte de la noche; Iggy & The Stooges. Los estadounidenses no se hicieron de rogar y viendo como empezaban (Raw Power, Search & Destroy) ya se intuía como una de las mejores actuaciones de la jornada. Y efectivamente así fue. Un, como no, descamisado Iggy Pop se abalanzaba a su entregado público, escupía y se contorsionaba por todo el escenario Territorios mientras los Stooges desplegaban todo su arsenal de instrumentos; a destacar el saxo. A pesar de que el sonido no les ayudó del todo, salieron más que airosos y era imposible no salir del espctáculo sin una ligera sonrisa.

Ya uno de los habituales del festival, los granadinos Lori Meyers siguen subiendo en popularidad sin perder la calidad ofrecida en sus directos. Ni que decir que ganan en recintos grandes y al aire libre que en salas de tamaño pequeño, ya cosa del pasado. Además de sus habituales hits de los que, afortunadamente siguen recordando sus primeros pasos en Viaje de Estudios (2004), Noni invitó a Chino de Supersubmarina para acomparñarle en la interpretación de una aplaudida Tokyo Ya No Nos Quiere.

Lo de que !!! (o chk chk chk) siga sorprendiendo cada vez que se suben a un escenario es increíble. Su incombustible show recuerda a unos enérgicos LCD Soundsystem, en el que su carismático frontman Nic Offer se contonea y baja al público a lo Ed Macfarlane (Friendly Fires). Un dance punk frenético que no haría más que calentar para los portugueses Buraka Som Sistema. Su proyecto electónico-kuduro se presenta irresistible para permanecer quieto. Una performance 90 minutos nonstop en la que no faltaron la cansina Wegue Wegue o las directísimas Hangover o Sound Of Kuduro. Sin duda se consolidaron como la mejor propuesta de la última jornada.

Lástima de aquellos que abandonaron el escenario Territorios para presenciar a los posers pseudohipsters Zombie Kids. Inexplicable reclamo para cualquier festival nacional. Otra opción, aunque mejorable, era disfrutar del ambient house de los míticos ingleses The Orb. Quizás una propuesta algo descafeínada para esas horas de la noche.

 

Destacar y agradecer al festival la magnífica organización del evento haciendo posible así la rapidez de las colas para la recogida de pulseras, en la barra de consumiciones, la corrección de las aglomeraciones que se producían en anteriores ediciones en los túneles para el paso de un escenario a otro, y el estupendo trato del personal.

Solo son buenas palabras con las que las expectativas para la XVI edición sean aún mayores.
Foto Portada: Love of Lesbian (Arturo Cuenca /La Pinza Creativa)
Fotos Artículo: Behind/Territorios Sevilla

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