Disco: Chica Disco (Napoleón Solo)
R. Daniel | En 10, Jul 2012

Napoleón Solo no lo tenían fácil después de un debut tan prometedor como Napoleón Solo en la ópera (El Volcán, 2010). Pero con su segundo trabajo, Chica Disco (El Volcán, 2012) han despejado cualquier duda que pudiéramos tener sobre si lo suyo era fruto de la casualidad o porque había madera. En este caso la hay y es de buena calidad. Los granadinos no han cometido el error que muchos grupos cometen, querer madurar de manera artificial en su segundo disco y dejar un tanto aparcadas las virtudes que apuntaban de inicio. Y se agradece, porque ni su primer álbum era una ópera ni el segundo es una discoteca, ya que en ambos encontramos un buen puñado de canciones diferentes entre sí pero todas bajo el sello ya inconfundible de Alonso y los suyos.
Un sello que por encima de todo imprime la palabra creatividad. Su fórmula es tan sencilla como a la vez complicada, porque beben de referentes psicodélicos, de clásicos noventeros y algo menos ochenteros e incluso destilan cierto regusto punk, aderezado con las típicas guitarras potentes y afiladas del indie rock. Con tanto ingrediente el resultado podría ser impredecible, pero de esa mezcla salen cuidadas melodías que envuelven la singular voz de su cantante. Sus soniquetes son irónicos e hirientes cuando la ocasión lo requiere, gracias también a letras que en este Chica Disco hablan principalmente y con una gracia inusual de desamor y relaciones acabadas.
Para muestra la canción que abre el álbum, “Adiós”, cuyas baterías y guitarras envolventes dejan paso al single y hit más inmediato del disco: “Antes de que ocurriera”. A estas alturas, el grupo debe ser completamente consciente de lo que funcionan sus estribillos. Y así lo utilizan, porque en “Si el mundo no acaba” van in crescendo hasta convertir el tema en uno de su grandes growers. También contribuyen a ello los afiladitos guitarrazos que emergen desde su base.
Repetición machacona del mantra “Yo te he querido” en “Sueña conmigo”, sobre la pesadilla de intentar olvidar a alguien. En la misma línea suena “No puedo disfrutar”. Pero esto no es sinónimo de canciones tristes y apagadas, sino que en todas las canciones hay un toque milkywayano que nos hace sonreír y poner al mal tiempo buena cara. Otro punto a favor de los granadinos. Aires melancólicos también en “Badidibú”, con una cadencia vocal y melódica que la hacen adictiva.
A continuación dos de los temas más inmediatos del disco, “Desastre nº1″ y “Sospecho sospecho”. La primera bebe del pop de corte clásico y la segunda lleva el inconfundible sello napoleónico, falsete burleta incluido. Bloque de paso con “Ramira”, una irregular “Sentido y orden” y “Dama de cara blanca”. Y el cierre a Chica Disco lo pone “Historias”, en la que los de Alonso nos hablan de venganza, con una instrumentalización mucho más cuidada y en la que se aprecian ricos matices.







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