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Antònia Font: “Por muchas trabas que pongan a la cultura, no van a poder con ella”

Antònia Font: “Por muchas trabas que pongan a la cultura, no van a poder con ella”

Por

Pau DebonPau Debon

Cantante de Antònia Font


“Por muchas trabas que pongan a la cultura, no van a poder con ella”

 

Aprovechamos que Antònia Font pasan por Valencia para entrevistar a su cantante, Pau Debon. Y es que la banda mallorquina está inmersa en la gira de presentación de su último disco y el octavo de su carrera, Vostè és aquí (Robot Innocent, 2012). En plena crisis, ellos viven su momento más dulce y, por ello, se sienten unos privilegiados. La voz de la banda se muestra tranquilo, pausado y cercano al otro lado del teléfono. Es la hora de la siesta y la conversación se anima con el paso de los minutos, que dan para hablar de su último trabajo, en el que “la idea era adjuntar un plano para que el oyente pueda saber en qué canción está”; de su éxito y de ese estado de gracia en el que se encuentran o “ganas de trabajar”, como lo llama Debon. Pero no podemos olvidar el contexto en el que nos encontramos, en el que “hay intereses políticos que pasan por delante de la cultura”.

 

-Con ‘Vostè és aquí’ Antònia Font fue la entrada más fuerte de la semana, repitiendo el top 3 de ‘Lamparetes’. Por delante teníais a Alejandro Sanz y El Arrebato e inmediatamente por detrás a Muse. ¿Cómo se toma uno esto?

-Al final es un poco anecdótico. Nosotros vamos haciendo lo que podemos y a nivel de ventas ya te digo… Es anecdótico. Es una buena noticia para nosotros porque estar a esa altura siempre es bueno, pero no deja de ser algo pasajero. A nuestro público le gusta tener el disco. Estamos contentos pero preferimos que a los conciertos venga gente.

-¿Que significó que el anterior disco, ‘Lamparetes’, fuera disco de oro?

-Lo del disco de oro funciona muy bien porque después de unos meses o un año desde la salida del disco vuelves a generar noticias y a lo mejor la gente que estuvo indecisa de comprarlo se anima. Es un recordatorio de que el disco está ahí. Es una inyección para que la gente que no lo tiene lo adquiera.

-¿Os presionó de cara a la publicación del nuevo disco?

-Presión no, porque es un disco que ha nacido de manera diferente. Hace un año y medio que sacamos Lamparetes y no estábamos obligados a sacar otro disco porque ha pasado muy poco tiempo. Pero teníamos ganas de seguir trabajando y nos juntábamos en el local a ver qué salía, sin saber qué final tendrían las horas que hacíamos. No sabíamos si de ahí saldría un disco o si estaríamos un año probando cosas y al final no saldría nada bueno. Pero al final nos salió un buen disco, que nos gustó y empezamos a trabajar para editarlo. Al ser un álbum tan diferente nos hemos quitado presión. Sabíamos que era un disco más atrevido y lo tratamos al principio como un extra y no como un disco normal, aunque al final lo ha sido.

-Entre ‘Coser i cantar’ y ‘Lamparetes’ pasaron casi cuatro años. Esta vez ha sido solo año y medio, ¿por qué?

-Fue surgiendo. Lo que teníamos claro es que queríamos seguir trabajando, no queríamos descansar. Lo normal cuando sacas un disco es tener un año de gira y durante ese tiempo no preparas canciones porque es un trabajo intenso, de unos cuantos meses y lo que te apetece es descansar cuando no estás tocando. Pero como habíamos estado tanto tiempo sin sacar disco teníamos ganas de seguir. Queríamos vernos, tocar cosas nuevas y ver si salía algo interesante.

-Y salieron 40 canciones…

-No teníamos una idea clara, no sabíamos lo que saldría. Pero llegó un día que teníamos bastantes canciones, la mayoría cortas y dijimos: “Vamos a hacer un disco de muchas canciones cortas”. Han sido 40 porque es un número redondo y es lo idóneo para que quepa dentro de un CD.

-¿Cómo surgió la idea de las líneas de metro?

-Es sencillo. El disco se llama Vosté és aquí y su ícono es un plano de situación. Al ser un disco de muchas canciones cortas es muy fácil perderse en un mínimo despiste, porque te distraes un rato y ya han pasado dos canciones. La idea era adjuntar un plano para que el oyente pueda saber en qué canción está e ir siguiendo el hilo.

-¿La división de las canciones en tres líneas responde a algún motivo?

-Al principio la idea era de hacer tres discos diferentes en uno. Entonces ya teníamos las diferentes canciones divididas en tres. Pero al final decidimos que no, que era muy complicado y mejor meterlo todo en uno si cabía. Pero lo que sí se se mantuvo fue la estructura de tres y nos venía bien para el plano del metro. Si te fijas, cuando acaba una línea y empieza otra hay 15 segundos de silencio.

-¿Tenéis la sensación de que tenéis un público fiel al que le gustará cualquier cosa que hagáis o hay que ganárselo en cada nuevo disco?

-Sabemos que saquemos lo que saquemos uno o dos discos vamos a vender solo por el nombre que tenemos. Esto lo sabemos, pero la filosofía, no solo de nuestro grupo, es hacer siempre el mejor disco que puedas. Eso es lo que intentamos, sobre todo hacer un disco honesto y sincero. Esto es lo que el público quiere, que no se haga “salga lo que salga”.

-Vuestro sonido es eminentemente pop y en ‘Vostè és aquí’ encontramos a Antònia Font en esencia, pero esta vez hay canciones que se salen un poco de lo que nos teníais acostumbrados. Por ejemplo, el ruido en “Punyeta món”. ¿Os apetecía experimentar con sonidos nuevos?

-Cuando acabamos Lamparetes nos apetecía seguir, juntarnos y probar cosas nuevas, experimentando un poquito. El formato de 40 canciones cortas te permite esto, poner sonidos, poner según qué manera de cantar… Cosas que en una canción de tres minutos y medio se hacen largas y no encajan bien. Pero de esta manera se pueden meter otros sonidos y ritmos que no cansan, sino que dan variedad al disco. Gracias a eso hemos podido experimentar un poquito.

-Supongo que por eso también habéis introducido esta vez canciones en francés, inglés y castellano.

-Sí, es lo mismo. El tema en castellano es la primera versión que hacemos. Es un grupo que nos gustaba mucho y le pegamos la vuelta a la canción. Joan Miquel, el compositor, nos presentó una versión de este tema, nos pusimos de acuerdo y salió.

-¿Estáis en vuestro mejor momento creativo o en estado de gracia?

-Sí, tenemos ganas de trabajar básicamente. Pasamos por un buen momento creativo. Podemos vivir de la música, podemos dedicarle muchísimas horas y tenemos ganas de hacerlo. Por lo tanto, todo está a favor. No sé cuánto va a durar esto, pero ahora estamos en un momento muy dulce.

-Es llamativo en la situación actual, en la que no se venden discos, escasean los conciertos…

-Nosotros vamos un poco al revés de lo que está pasando. La economía se va para abajo y nosotros vamos para arriba.

-¿Os sentís unos privilegiados?

-Sí, totalmente. Hoy en día poder vivir de la música es un privilegio. Y más poder vivir bien y tener ganas de sacar discos y ver que funcionan y que se venden. Tal y como están las cosas, sí nos consideramos unos privilegiados en estos momentos. Aunque también es verdad que hemos picado muchas piedras, no es algo que nos haya venido en dos años. Gran parte es suerte. También es triste que haya grupos que no funcionen y que se olviden. Yo creo que la cultura está por encima de la economía.

-Y ahora la subida del IVA cultural, ¿puede ser la puntilla?

-Esto es otra jugadita política. Pero estoy seguro de que por muchas trabas que pongan a la cultura no van poder con ella. Es triste ver que hay intereses políticos que para según qué gente pasan por delante de todo esto. La cultura es lo que mueve a un país y lo que hace feliz a la gente.

-¿Hacia dónde va la industria musical? ¿Qué opinión tenéis de la polémica que genera internet?

-Internet se tiene que ver como algo positivo. En la cultura y en la industria las cosas cambian y salen cosas nuevas que dejan atrás otras maneras de hacer. Lo que tenemos que hacer es sumarnos a lo que viene. Entiendo que gente que está toda la vida en una discográfica y ahora ve que con internet el negocio se le va a pique se queje. No se puede luchar contra eso. Cuando antes lo asumas y en vez de quejarte te subas al carro e innoves… De hecho es lo que está haciendo la mayoría. Creo que es el camino.

-Habéis tocado en el Primavera Sound y el FIB y acabáis de ser confirmados para el Arenal Sound, ¿pero es Antònia Font más una banda de sala o teatro que de festival?

-Tenemos la gran suerte de tener un repertorio que cambiando muy pocas canciones funciona bien en un teatro y en un festival. En los últimos años, en invierno tocamos en sitios cerrados, auditorios o teatros, y en verano hacemos exteriores y festivales y el repertorio prácticamente es el mismo. Nos sentimos cómodos en los dos sitios. Son dos maneras de presentar tu trabajo y las dos están muy bien. No sé cual me gusta más de las dos. En un teatro es mucho más íntimo, es como más serio, se oyen más los matices, el público viene a escuchar, a disfrutar del sonido y de las condiciones que te da ese escenario. En cambio, en un festival el público busca potencia, diversión… E intentamos darle eso. Nosotros también intentamos disfrutar al máximo sea un sitio u otro.

-La ventaja de los festivales es que llegan a mucha más gente.

-Tocar en festivales siempre es importante. Es un tema que hace años nos interesaba y no podíamos tocar en todos los que nos gustaría. Desde hace dos años sí que nos empieza a ir bien en esto de ir a festivales. Antes no sé porque era pero no se atrevían a programarnos. No te sé decir el porqué. Ahora sí que hemos entrado en el circuito y es importante estar en un festival por la cantidad de gente que va, que se pasea por allí. A lo mejor han oído algo de ti o incluso no han escuchado nada pero aprovechan el festival para verte por primera vez.

-Otros que acaba de confirmar el Arenal Sound son La Bien Querida. ¿Cómo surgió eso de contar con ellos para el vídeo de “Calgary 88″?

-Los conocimos cuando Joan Miquel Oliver sacó su disco en solitario y desde el principio tuvimos buena sintonía con ellos. Siempre hemos tenido buen rollo. Nosotros teníamos en mente hacer un vídeo con una pareja para contar la historia que cuenta la canción y no sé… No sé realmente cómo fue, no me acuerdo. Cuando salió la idea nos gustó mucho y todos estuvimos de acuerdo. Y a ellos creo que también les hizo mucha ilusión ser los dos personajes del vídeo.

-¿Fuísteis pioneros en romper la barrera lingüística que existía con el catalán?

-No sé si fuimos pioneros o no. No nos sentimos un grupo pionero en nada. Lo que sí que hemos intentado hacer siempre es la música que a nosotros nos gusta y sin prejuicios lingüísticos. Lo que pasaba antes es que los mismos grupos eran los que se cortaban y no se creían que pudieras cantar en Madrid en catalán. Pero si tú eres el primero que no te lo crees, ¿cómo vas a convencer al público? Nosotros siempre que hemos salido de tierras en las que se habla el catalán hemos tenido claro que teníamos que ir a convencer igual que lo hacíamos en Tarragona o Lleida. Siempre hemos creído que nuestra música es totalmente exportable en la península, en Europa y en el mundo, sin ningún tapujo. Creo que esto al final el público lo ve y te das cuenta de que muchas veces el problema existe más en las habladurías o lo que puedan decir que en la realidad. Porque nosotros desde el primer día que salimos había gente. Más o menos, pero había. Siempre hay gente a la que le interesan grupos nuevos y a la que no le importa la lengua en que canten. Desde ahí abrimos nuestro camino y con los años hemos logrado que nos pongan en Radio 3. Pero eso tiene que empezar desde la convicción personal del propio grupo, de que es posible.

-¿Puede que la clave del grupo sea, no solo en lo lingüístico, que siempre habéis hecho lo que habéis querido?

-Sí. Artísticamente nunca hemos querido que nadie externo al grupo meta mano. Eso siempre lo hemos tenido claro y así nos ha ido. Siempre hemos pensando que cuantas más cosas podamos controlar de nuestro trabajo mejor. El ejemplo claro es el de la eutoedición. Cuando hemos visto que éramos capaces de autoeditar nuestros discos lo hemos hecho, porque nos gusta controlar al máximo el proceso. Es lo que te decía antes de sinceridad y honestidad. Yo a lo mejor cantando en inglés no estoy cómodo. Entonces no seríamos lo sinceros que somos. Al final piensas: “Si la música es música y da igual en el idioma que cantes”. La gente escucha canciones en inglés y no tiene ni puta idea de lo que dicen y las escucha y las canta. Pues esto es exactamente igual. Incluso el catalán se entiende mucho mejor.

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