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Sr Chinarro: “Me viene bien dejar muchos titulares”

Sr Chinarro: “Me viene bien dejar muchos titulares”

Por

Sr Chinarro


“Me viene bien dejar muchos titulares”

 

Sr Chinarro parece un tío serio, frío e incluso un poco cascarrabias. Esta era una de esas entrevistas que imponían respeto. Pero no hay más que hablar con Antonio Luque por teléfono durante unos 30 minutos para desechar esta imagen. El lunes, 25 de febrero, publicará el 14º disco de su carrera. Tras el tono reivindicativo de ¡Menos samba! (Mushroom Pillow, 2012) este Enhorabuena a los cuatro (Mushroom Pillow, 2013) habla “de relaciones de pareja”. Salvo un par, todas las canciones han sido compuestas desde que finalizó la grabación del anterior disco. Y es que el sevillano asegura que necesita escribir “para vivir”. Quizás por eso ya tiene ocho canciones de su próximo trabajo, que “probablemente” tendrá “mucha menos instrumentación” y será “más sencillo”. Tampoco podíamos pasar por alto el momento político y social en el que vivimos, inherente en gran parte de la música de autor que se hace hoy en día. Ahí, Luque es de los que se moja. Y lo sabe.

 

-Tres discos en tres años, ¿tanto tiene que contar?

-Yo lo he contado. Ahora es la gente la que dirá si es mucho o poco. Yo quería contarlo porque sino no me hubiera puesto a grabar. No lo hago por ninguna estrategia comercial, al contrario, porque lo que me recomendarían es no hacer tantos discos. Pero mientras me los graben y me los publiquen será que lo puedo hacer. A mí hacer canciones me gusta, soy consciente de que todas no me salen igual de bien pero estas son las que he compuesto en los últimos años. Alguna habrá que valga algo.

-Los últimos discos son menos oscuros que lo que habíamos escuchado hasta entonces de Sr Chinarro. Lo mismo apunta el primer adelanto de Enhorabuena a los cuatro, “Más grande que Barcelona”. ¿Ha habido un antes y un después?

-Todo es un antes y un después, todo está en el tiempo y tiene su camino. Tampoco tengo ganas de ponerme a emular lo que hacía de chaval, cuando me gustaban mucho The Cure, Bauhaus, Chameleons… Es un tipo de música que me sigue gustando y si hay alguna canción que me sale de ese palo pues me parecerá muy bien, porque cada una me sale como me sale y no es algo que yo pueda controlar.  Yo cojo la guitarra y ya está, no es algo premeditado. Muchas veces no puedo decir de donde viene. Por ejemplo, anoche fui a un garito en el que estaban poniendo merengue y música latina cuando se supone que era un bar de rock&roll. Sin embargo, a finales de los 80 y principios de los 90 iba a bares que ponían música siniestra. Uno es permeable a lo que tiene alrededor. El caso es dominar, más o menos, los géneros que te meten. No tengo ningún problema en que en el disco haya alguna canción con un aire un poco tropical, como “Stella Maris” y otra con un aire más oscurillo, como “Rechace imitaciones”. Además son dos canciones que pese a eso que digo se parecen.

-¿Quién son los cuatro a los que das la enhorabuena?

-Viene de un chiste. Son un pareja con sus respectivos amantes. Cogiendo el fracaso del amor, la pareja, la fidelidad podemos hablar de un fracaso social, del fracaso de todo el conjunto con el que nos organizábamos como sociedad. Con esta explicación, habría que buscar un nuevo amor.

-Las canciones de ¡Menos samba! ya tienen ese tono reivindicativo, de crítica social y política. ¿En este nuevo trabajo va a ir por ahí la cosa?

-En ¡Menos samba! era más explícito abordando estos temas. En Enhorabuena a los cuatro, en general, todas las letras van sobre relaciones de pareja. Ya hice un disco hablando de estos tiempos convulsos y no voy a estar haciendo todos los discos de lo mismo. Pero sí que he escuchado grabaciones que han hecho otros compañeros y es normal que ahora mismo se hable de esto. Todo el mundo está preocupado por lo que puede pasar y lo que está pasando y eso lo incorporamos a nuestro discurso. No lo hacemos porque alguien nos dé ese papel ni porque nos lo queramos dar nosotros, sino porque no lo podemos evitar. Vamos contando lo que nos pasa y sale.

-Parece que es imposible escapar de ello.

-Sí, pero también pasa al contrario. En momentos de mayor alegría en la sociedad se hacen canciones sobre el placer, bailar, tal y cual… Todos somos hijos de nuestro tiempo.

-El anterior disco tuvo 19 canciones, ahora se vuelve a una cantidad más habitual. ¿Tiene algo que ver que cada vez más el mercado busque el single, el hit?

-Grabamos 19 canciones otra vez, pero preferí dejar algunas fuera, quería un disco un poco más comedido. Igual luego las sacan en algún EP. A lo mejor alguna de las que quité gustarían más a la gente que algunas de las que están dentro, pero eso es algo que de momento no podemos averiguar. Ni siquiera podemos saber como resultarán las que están, ni como llegará el mensaje de las 12 canciones que hay, si gustarán mucho o poco.

-Ha pasado relativamente poco tiempo desde que salió ¡Menos samba! y ha estado girando. ¿Entre las canciones hay material anterior o ha ido componiendo durante este año? ¿Cómo ha sido el proceso de componer?

-Tampoco es que Sr Chinarro haga tantos conciertos al año como para estar de gira y en la carretera permanentemente. Algunos fines de semana tengo conciertos, pero luego tengo tiempo en casa para componer. La mayoría de canciones están compuestas entre ¡Menos samba! y la grabación de Enhorabuena a los cuatro. Hay un par de ellas que vienen de más atrás. No sé porqué pero he preferido meter esas. Eso siempre pasa, en todos los discos hay alguna canción que viene de atrás, que por alguna razón en su día no se encontró el modo de montarla y al final un día la resuelves, dices “la voy a grabar” y acaba en el álbum.

-En el nuevo disco hay colaboraciones de gente como Guille Mostaza (Ellos), Anni B Sweet, Pau Roca (La Habitación Roja). ¿Qué peso tienen?

-Estamos hablando de un pequeño color, una textura especial… Ni tú ni mucha gente, ni incluso Pau Roca podría decir qué guitarra es la que hizo Guille si no lo miran en el cuadernito. Son amigos y compañeros de profesión que estábamos todos grabando en Madrid y si necesitaba alguna voz de chica o cualquier cosa siempre hay alguien que se acerca a echar un cable, porque entre todos nos ayudamos. Eso no tiene ni mucha importancia ni poca, aunque yo creo que es bastante. Los medios, incluso el sello discográfico, preferiríais venderlo como esos discos de duetos… Yo no le doy tanta importancia a la hora de la promoción, se la doy porque el resultado para el sonido está ahí. Yo sí distingo las voces, las guitarras que hicieron cada uno. Todos sumaron, pero de ahí a venderlo como un disco de duetos al uso comercial…

-Da la sensación de que cada vez eres más Antonio Luque y menos Sr Chinarro. Incluso hace algún tiempo se habló de un posible cambio de nombre, aunque luego se desechó. ¿Tienen algo que decir los músicos que le acompañan o a la hora de componer y grabar es algo personal?

-Yo escucho a todo el mundo, no solo a los músicos. Al técnico, al productor, al sello si viene y me dice algo. Lo que me dicen lo utilizo a la hora de montar las canciones de una manera o de otra, pero al final quien compone en Sr Chinarro de toda la vida soy yo. Lo de cambiar el nombre es un poco arriesgado, porque hay mucha gente que no sabe que Sr Chinarro es Antonio Luque, entonces perderíamos ahí unos cuantos seguidores y no estamos para eso. Por lo demás, Sr Chinarro es marca registrada y lleva sonando años por ahí. Deshacerlo ahora, ¿por qué? Además el original señor Chinarro está encantado con que haya un grupo con su nombre, así que es una especie de homenaje también. Ahora no siento la necesidad de usar mi nombre, aunque desde el prinicipio de los tiempos las canciones las he hecho yo. Alguno se ha implicado alguna vez más en la composición pero soy yo el que firma.

-La presentación de Enhorabuena a los cuatro se va a hacer en acústico. ¿Se siente más cómodo en este formato o es algo puntual?

-Haremos conciertos con banda también, lo que pasa que para ir con banda se necesita una mayor infraestructura y también mayor caché para pagar a los músicos. En principio voy a hacer yo una serie de conciertos, que sirva para hacerle promo al disco, me haré un paseíllo para ganar dinerito para vivir y luego si el disco va bien pues haremos festivales, conciertos más grandes con más medios, cuando tengamos el patrocinio de una marca de cerveza o así.

-De momento, ¿para este verano hay festivales a la vista? Últimamente parece que si sacas disco en primavera casi que ya giras por festivales a la temporada siguiente.

-Se debe estar cerrando, pero no tengo información. Puede que ocurra algo de eso, si este verano toco un poquito menos tampoco pasa nada, que sea el siguiente. Mientras iré haciendo acústicos. Pero en el remoto caso de que el disco gustara mucho seguro que te hacen hueco en los festis, sino pues haremos algo en Madrid, Barcelona, Valencia. Pero claro, tal y como está ahora la situación ir con banda a que te contrate una empresa…

-Tras 20 años de carrera, ¿la ilusión sigue intacta?

-Tengo ilusión por hacer canciones porque es algo que necesito para vivir, es mi manera de organizar mi mundo. Cuando estoy escribiendo una canción me siento refugiado, en mi nube. Esa es mi ilusión, porque puedo vivir de esto. Por eso me siento muy afortunado, porque hay gente que no tiene donde vivir y a mí desde que tomé la decisión de hacerme profesional no me ha faltado para comer ni para pagar la hipoteca. Es para estar contento. Tampoco es para hacer el mayor alarde de felicidad, pero sí para estar feliz. Uno cada vez que sale un disco tiene la ilusión de ver qué tal va. Eso no se puede evitar, aunque ya son 14 discos y esa sensación es cada vez más amortiguada.

-Escribe canciones porque lo necesita. ¿Lo de meterse a novelista es porque se le quedaba corto el formato canción?

-Fue una manera de refugiarme en la soledad malagueña, donde no encontré una banda para trabajar. La busqué aunque igual sin demasiado ahínco… Entre que tenía una dificultad creciente para ir a Sevilla y quedar con los músicos de Málaga y que ya tenía un montón de canciones de Sr Chinarro hechas vi que podía dedicarme durante una temporada a hacer otra cosa. Como tenía ánimos de editores para que escribiera algo me puse a ello y lo conseguí. Conseguí no solo empezar una novela, que lo hacen muchos, sino también terminarla, que lo hacen muy pocos. Y ahí está publicada, que era lo más difícil de todo. Si de chaval me hubieran dicho que iba a publicar una novela en una editorial… Y no solo eso, sino que se iban a vender copias, me hubiera reído.

-Por eso de que no para, ¿tiene algún proyecto ya en mente?

-Sí, ya tengo ocho canciones para el disco nuevo. No paro ni en vacaciones cuando me las tomo. Si se me ocurre algo cojo la guitarra, tomo notas… Es lo que tiene cuando uno hace lo que le gusta y además es autónomo. Lo de escribir otra novela algún día lo haré. Tengo un argumento en la cabeza, pero ahora más me vale conservarlo para otro momento. Pero ya te digo que ahora voy a hacer el otro disco, probablemente con mucha menos instrumentación y más sencillo.

-Usted es una persona que siempre se ha mojado a la hora de opinar políticamente o sobre temas que afectan a la industria musical como las descargas. ¿Le hace falta al mundo de la música pronunciarse como lo hizo el del cine el otro día en los Goya?

-Supongo que a lo mejor no lo hacemos porque nosotros no tenemos una entrega de premios así de seguida. Aquí tenemos los UFI que no terminan de cuajar como espectáculo o como gala, entonces lo que se pueda decir tiene menos repercusión. Pero hablando con otros compañeros de profesión, todos tenemos nuestras opiniones. Si hablamos de política, en general, el mundo de los artistas es más bien de izquierdas. Pero si hablamos de las descargas parece que lo de querer censurar la libertad, coartar la información es como más de derechas. Cada uno que piense lo que quiera, a mí si me preguntan digo lo que pienso. Si algún día me dan un premio no sé si aprovecharé para hacer una diatriba hacia el ministro presente (risas). Como tampoco tengo previsto recoger ninguno… Aunque que decir que no vi los Goya porque no tengo tele, pero opiniones todos tenemos. Hay quien prefiere no entrar al trapo, porque puedes cabrear a un grupo de seguidores que igual no opinan como tú y dejan de seguirte, cuando nosotros no estamos aquí para significarnos políticamente. Yo que soy más bocazas sí que contesto si se me pregunta.

-Usted siempre ha sido claro en ese aspecto, pero hay mucha gente que guarda cierto hermetismo, no se lanza tanto a la piscina.

-Porque hay mucha gente que va de tolerante y luego son los más fascistas, entonces hay que tener un poco de cuidado. Al final, los que no se pringan hacen bien, porque en estos tiempos está todo el mundo muy cabreado y el que no es fascista es justo lo contrario y les puedes gustar lo mismo.

-Es consciente de que suele dejar muchos titulares, ¿no?

-Sí. Y soy consciente de que me viene bien, porque así rula más la información que si digo cuatro detalles técnicos de como grabé el disco.

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