Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

1 Comentario

Disco: Impronta (Lori Meyers)

Disco: Impronta (Lori Meyers)
5

Neutro

Por

Lori Meyers - Impronta

Impronta llega en el mayor momento de éxito de Lori Meyers. Si hace tres años su anterior disco ya fue acusado de tener una fórmula comercial, en este nuevo álbum los granadinos no se alejan de esa vía y vuelven a liderar esa nueva ola de “indie mainstream” afectada por el marcoaldanilismo y la radiofórmula 2.0. Precisamente ahí es donde más recae. Impronta padece el Síndrome del Sello Major: es un disco tan trabajado y bien producido como indiferente.

El arranque es muy superior al resto del disco. En “Huracán“, el tercer corte, encontramos el único abismo de evolución. Estos primeros temas, junto al Artwork y los vídeos de avance llenos de triángulos y efectos psicodélicos hacían pensar en un camino más actual, a la moda, en la onda de los últimos Foals o el remember de estilos sesenteros de Tame Impala. Los temas que le preceden,  ”Planilandia” y “El Tiempo Pasará” abren el oído a un sonido cercano a lo que se espera de Lori Meyers, aunque con la voz bastante más trabajada.

Este conjunto de sonido conocido seguido de sonido nuevo da unas falsas esperanzas para lo que será el disco. Porque ahí es cuando empieza a neutrear por todas partes. La homogeneidad se vuelve repetitiva, las melodías y las letras recuerdan a las melodías y las letras de siempre y, salvo por algunos destellos de talento y otros de vergüenza, encontramos un conjunto de canciones que no destaca ni por bueno ni por malo.

Lori Meyers no han abandonado los ingreditentes del éxito que podíamos encontrar en Cuando El Destino Nos Alcance (2010, Universal). A primera escucha es fácil encontrar las típicas baladas intrascendentes,  los exitosos teclados que hicieron de “Mi Realidad” un hit generacional, o los cortes directamente pensados para los conciertos. A parte de las primeras canciones, los otros puntos destacables de Impronta vienen de temas que recuerdan a tanto a los primeros Lori Meyers como a los últimos. Es el caso de estructura clásica de  ”De Los Nervios“, tan directa y fácil de escuchar como “Zen”. O “Despedirse“, un tema acústico que promete tocar los sentimientos de su público sin caer en cursiladas.

Y luego está ”Emborracharme”, la canción más controvertida del disco. Ya no por su intento de polemizar con falso lenguaje postpúber de patio de instituto, sino por el peligroso acercamiento al estilo inabarcable de los últimos Supersubmarina o los primeros El Canto del Loco. Si el objetivo de la canción era abarcar todavía más público probablemente lo consigan, llevar una melodía claramente power pop hacia melodías ultraproducidas, guitarreos radio-friendly y palabreo canalla siempre ha funcionado y siempre funcionará, pero en Lori Meyers queda tan ortopédico como forzado.

Impronta es un puzzle de 3.000 piezas difícil de completar. Y de impronta, poca. Está claro que es muy difícil contentar a público y crítica en el momento de éxito masivo post-underground que viven los granadinos. Pero parece que ni siquiera se lo plantean.

Comentarios

Comentar