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Disco: La orfebrería según los místicos (Maronda)

Disco: La orfebrería según los místicos (Maronda)
7.5

Bueno

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Maronda - La orfebrería según los místicos

Maronda tienen algo de lo que hoy en día pocas bandas de este país pueden presumir. El no parecerse sospechosamente a ninguna otra de las formaciones que han salido o despuntado en los últimos años. Pero en la música no hay nada que no se parezca a algo que hayamos escuchado anteriormente, aunque en el caso del dúo que forman Pablo Maronda y Marc Greenwood (La Habitación Roja) tenemos que remontarnos a los años 60, en casa con Los Brincos, Los Sirex o, sobre todo Los Mustang, que a su vez ya se comparaban por aquél entonces con The Kinks o The Beatles. Si tenemos que venirnos más hacia delante en la línea cronológica, algunas canciones sí que nos hacen recordar a los mejores La Costa Brava. Pero dejemos las comparaciones. No porque sean odiosas, sino porque el autoeditado La Orfebrería Según Los Místicos (2013) tiene suficiente miga por sí mismo.

Empezar el disco con “Volverás” es todo un acierto. Es el single más obvio y una de esas canciones que entran de primeras y que al rato te sorprendres tarareándola mentalmente (o hasta en voz alta). El proceso de ver a tu ex con otra persona es el protagonista de una letra que también engancha, haciendo el combo perfecto con la melodía pop que protagoniza este hit. La tradición pop también es la nota predominante en los dos cortes siguientes. “El ruido eterno” y “Me fui antes de verte llegar” son de esas canciones que desembocan con gracia en estribillos memorables.

“Las luces resplandecen” es uno de los temas más destacados del álbum gracias a sus bonitos arreglos de cuerdas. Tras temas dedicados a la pérdida de un amor reciente, nos hemos enterado por ahí de que esta tiene relación con los porros. Pop luminoso con la colaboración de Jorge Pérez (Tórtel). Pero en La Orfebrería Según Los Místicos también hay tintes shoegaze. Solo hay que remitirse a las guitarras de “He hablado con ella”, el contrapunto ruidístico a sus melodías pop. Esta cruda base guitarrera todavía está más presente en “El pájaro cuco y la muerte”.

Pero antes nos encontramos con el notable dúo que Pablo Maronda y Sara Belda (California Snow Story) se marcan en “La recriminación”, sobre las distintas versiones de una ruptura sentimental. El trabajo artesanal al que Maronda hacen referencia en el título de este segundo trabajo está presente en prácticamente las 12 piezas que lo forman, pero es en baladas como “La piedra negra” donde más brillan. Al igual que “Las luces resplandecen” cuenta con arreglos de cuerdas, que dan paso a un tema que contiene uno de los estribillos del disco y de lo que llevamos de año: “La cristiandad”.

Resulta difícil destacar una letra entre todas, pero quizás sea “Vivimos en democracia” nuestro ojito derecho, al conjugar con gran maestría la actual situación económica y social con, otra vez, una relación rota. Ese “Si el Estado sale al paso del rescate de los bancos sin chistar / y lo nuestro está en tus manos pero nunca lo intentamos” no tiene el carácter revolucionario de “Buenaventura” pero sirve como crítica a lo que estamos viviendo. Más distendida es “Viaje al final de la noche”, que nos conduce al inevitable final que supone “Los últimos días en Arcadia”. Es una de esas melancólicas canciones de recuerdo de juventud, sobre el inevitable paso del tiempo y la llegada de la madurez. Sus siete minutos contrastan con la corta duración del resto de cortes del disco.

Cabe destacar que el dúo valenciano ofrece este disco en descarga directa desde su página web oficial, donde también se puede leer un manifiesto sobre el por qué de su decisión. Asimismo, se puede comprar una edición limitada y numerada de vinilos en color verde. Y este La Orfebrería Según Los Místicos merece la pena si te gusta el buen pop que bebe de los clásicos de los años 60, con letras que dicen cosas (algo que parece obvio pero que no siempre es así), con arreglos cuidados y con voces bonitas. Naturalidad, sencillez y frescura, que no es poco.

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