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Crónica Arenal Sound 2014

Crónica Arenal Sound 2014
Texto: J. Mars.- Fotos: Arenal Sound.-

Escenario del Arenal Sound 2014

El festival Arenal Sound vuelve a jugar sus infalibles cartas para ganar otra edición aciertos y éxito

La electrónica de corte masivo vuelve a ser la única sección que llena la villa musical con Madeon o Buraka Som Sistema, incluso por encima de los cabezas de cartel. El pop español, otra clave de la victoria.

Indudable triunfo de la propuesta feísta de Die Antwoord, tanto musicalmente como en número de espectadores y solidez encima del escenario.

Hace exactamente un año escribíamos sobre los puntos claves que convertían el Arenal Sound en uno de los festivales más exitosos del panorama nacional, ahora volvemos a recurrir a ellos para hablar del festival más importante e influyente de la nueva era, el Arenal Sound ha conseguido liderar en la nueva moda de festivales siendo pionero de esta nueva costumbre que en tan solo unos años se ha convertido en tradición para los jóvenes españoles y de todo el mundo. Los festivales son a los 2010s lo que las fiestas de pueblo eran en el pasado y el Arenal Sound es la más grande de todas ellas.

Resulta muy curioso ver como un recinto tan pequeño – La Vila Musical entera debe ser poco más grande que el Escenario Maravillas del FIB -, pueda ser tan cómodo y amplio. El quid aquí está en el público, ese nuevo público que copa esta nueva era, que en su gran mayoría se acerca a Burriana a pasárselo bien, a compaginar sus vacaciones en un camping frente al mar con una fiesta electrónica llena de gente guapa de 19 años. Una enorme masa de público que entra al recinto sólo para bailar en Crystal Fighters, Madeon o Boys Noize, sin siquiera quitarse las gafas de sol.

Gracias a esta característica tan relevante de la nueva era, fue posible disfrutar sin agobios de prácticamente la totalidad de los conciertos previos a las 3 de la madrugada, incluso en grandes conciertos como el de Placebo, el Cabeza de Cartel en mayúsculas del Arenal Sound 2014 al que los años no parece haber sentado del todo bien. Su show, no apto para paladares nostálgicos ni nuevos fans, ofreció un repertorio bastante incoherente, basado en sus últimas composiciones y sin acordarse de sus mayores hits. No obstante, el potentísimo sonido del Escenario Desperados pudo dar de sí para gozo del personal. Y es que el Arenal Sound puede presumir con la cabeza muy alta de tener uno de los sonidos más intensos que recordamos en un festival, quizás gracias a uno de sus patrocinadores. A veces incluso sonaba demasiado fuerte, sobretodo en el segundo escenario, el Negrita, donde no se recuerda ningún concierto que llegase a sonar del todo bien por culpa de un volumen excesivamente alto, que perjudicó -o ayudó, según se mire- a algunos conciertos de pop español, a los segundas espadas de esta sección: El Columpio Asesino, Elefantes o la media docena de grupos que suenan como Vetusta Morla pero no son Vetusta Morla.

El otro cabeza de cartel absoluto era Biffy Clyro. Definitivamente la formación escocesa no tiene nada para triunfar fuera de su nación. Su batiburrillo de baladas no cuajó entre el público, con la numerosa excepción de unas primeras filas que cantaban de pe a pa todas sus letras. Una propuesta que amaga con el rock de estadio cuyo único carisma radica en el aspecto físico de sus miembros y que contrasta radicalmente con su música.

Tras la electrónica, el otro principal reclamo para el jovencísimo público fueron los grupos de pop nacional con Love of Lesbian y Russian Red a la cabeza. Los primeros hicieron su habitual baño de masas post-teener que se vio interrumpido por un corte de electricidad que relajó nuestros tímpanos durante los más de 10 minutos en los que no se permitió a Santi Balmes gritar sus facilonas proclamas sobre las hormonas, el celo o el vicio, tan acordes a la edad del locutor.

Más fino fue el espectáculo de Lourdes Hernández, ahora convertida en la Lana del Rey española. Russian Red ha abandonado definitivamente su característico folk de guitarra y gorgorito para adaptarse de pleno a la nueva moda de exagerada pasión pop de la rubia neoyorquina. Incluso sus hits pretéritos cambiaron su sonido dando un paso más a su Agent Cooper con la ligera excepción de Cigarrettes, donde se acercó sutilmente a su seña de identidad.

Siempre eficaz el show de Pony Bravo, que a pleno sol de domingo hizo mover la cabeza a conocidos y extraños con su ya de sobra conocido flow, esta vez más sevillanos que nunca.

 

Miles Kane en el Arenal Sound 2014

Miles Kane / Arenal Sound

 

Acertada fue también la programación de indie internacional. Miles Kane ofreció uno de los conciertos más inmediatos del evento. Su estilístico repertorio pop -incluyendo cover de los Stones- funciona a las mil maravillas, pero lo que realmente funciona son sus coros, aptos para todo tipo de público. La banda salió al escenario con una declaración de intenciones en forma de Loaded de Primal Scream, que luego usaron de nuevo para acompañar la voz de Kane en uno de sus temas. Terminaron, como es habitual, con la efectiva Come Closer y sus siempre celebrados “aaah”, “eehh” y “oooh”.

Bastille llenaron el Escenario Desperados tanto, o incluos más, que los grandes cabezas de cartel, convirtiéndose en otro de los triunfos del cartel. Su vocalista, Dan Smith -El Jorge Ruiz de Maldita Nerea británico-, dio todo su ser incluso cruzando desde su palco hasta la torre de sonido para regoce de las miles de fans, donde subió hasta el balcón de fotógrafos.

El que tuvo la idea de traer a Matt & Kim al Arenal Sound se merece una estatua de bronce en el puerto de Burriana. Pocos grupos en el mundo son más acordes a un festival así. Con un espectáculo muy parecido al que trajeron en su pleno hype de 2010, pero con unas inexplicables bases de bajo cercanas al nuevo dubstep, hicieron bailar, saltar y hasta inflar globos a un cada vez más extenso público que poco a poco se iba acercando al alocado show de los norteamericanos. También acorde, fue la extremadamente bailable y divertida actuación karaoke de los islandeses FM Belfast. Los de Reikiavik son una estafa, no hay instrumentos en el escenario y los que hay, fingen que los tocan, pero son una estafa cachonda y gozable que funciona a las mil maravillas. La formación da lo que da, y son lo que son: una panda de showmans.

Una de las señas de identidad del Arenal Sound es la atrevida inclusión de formaciones escandinavas. Este año le tocó el turno a The Asteroids Galaxy Tour y The Royal Concept. Los primeros, desde Copenhague, triunfaron con acid jazz bailable con toques de Saint Etienne, y los segundos, de forma absoluta, con su vigoroso pop “de 2014″ que poco a poco empieza a cuajar en el mercado hispano, donde ya han tocado de forma triunfal en numerosas ocasiones.

 

Arenal Sound: Música del Siglo XXI

Donde sí se acertó de pleno fue con “la respuesta” de Die Antwoord. Su espectáculo fue sin duda alguna la mejor representación artística y musical del Arenal Sound 2014. Una larga hora medida al milímetro donde la formación liderada por Ninja (Watkin Tudor Jones) llevó su famoso feísmo al escenario grande del festival, quizás más abarrotado que nunca. Gracias a dosificar las intervenciones de voz aguda de Yo-Landi Vi$$er el show no se volvió estridente, aunque sí consiguió llegar más allá de su interpretación musical, dejando claro que su imagen no es sólo para salir en la prensa, sino que lo usas para amplificar su destreza encima del escenario. Excelente.

Otro momento de música del siglo XXI fue el adulterado concierto de Azealia Banks. Siempre con gafas de sol y prohibiendo los planos cortos a los fotógrafos, Miss Bank$ apareció en el escenario tras una pequeña sesión de su speaker y ofreció un camino de hits acompañamdo a atrevidos y narcisistas visuales, a veces simplemente con sus videoclips. Su concierto, más cercano al hip hop británico de Tinie Tempah o Dizzee Rascal que a lo que esperamos de una letrista estadounidense, se basó en llevar sus letras a una base de EDM todavía por pulir, que a veces dejó en evidencia que nuestra rapera favorita sigue sin tener un disco de estudio en el mercado. No obstante su set quedó bien y la gente pareció disfrutar de una propuesta nada convencional en un festival básicamente dirigido al pop y la electrónica.

También de onda futurista fue la extraña exhibición de Mando Diao, coronados como los seres con menos talento y a la vez más atrevidos del mundo del rock. Si se hicieron famosos por fusilar a The Libertines primero y a Franz Ferdinan después, en Aelita, con su renovada imagen, han llevado la base del Get Lucky de Daft Punk hacia derroteros contrarios de la música de los 2010. Repletos de escenografía blanca, luces y disfraces, aparecieron en el escenario bajando el ritmo de todo el público -que en ese momento venía de bailar en FM Belfast- contando historias tristes sobre la muerte y enfermedad de uno de sus familiares, tras ello, empezaron a notar el calor y despojarse de sus extraños ropajes de plástico y a interpretar sus temas nuevos mezclados con sus hits de siempre llevados a la misma base. Pese a la estupefacción inicial y tras asimilar que en todos los estribillos podías recitar “She’s up all night till the sun, I’m up all night to get some…” el concierto se volvió incluso disfrutable, pero sobretodo inolvidable, uno de los momentos más destacables del Arenal Sound 2014.

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