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2018: El año que el Mad Cool lo cambió todo

2018: El año que el Mad Cool lo cambió todo

Mad Cool 2017 – Foto: @madcoolfestival

El Mad Cool ha crecido de forma exponencial. El mercado se ha roto a golpe de chequera. El evento de Madrid apareció de la nada para vender unas 30.000 entradas con The Who, The Prodigy y Neil Young en las fechas del Azkena y en exactamente dos años se ha convertido en un mastodonte con un aforo diario de más de 70.000 personas y, probablemente, el cartel más gordo y caro del planeta.

Esta circunstancia ha implicado un absoluto terremoto en el mercado de festivales de España. Un negocio ciertamente acomodado entre los tres grandes -Primavera Sound, BBK Live y FIB, Sónar aparte- y una segunda división más que potente y competente – Vida Festival, Dcode, Cruïlla, Arenal Sound, Tomavistas, Low Festival…-. Con la llegada del super festival se han alterado muy evidentemente las estrategias de todos ellos.

 

Primavera Sound: la dosis ‘millenial’

Que no se puede vivir eternamente del público de un cartel inmenso encabezado por The National, P.J. Harvey y Deerhunter es algo que el director del festival, Gabi Ruiz, ha repetido continuamente. Muy claro fue en su última entrevista en el Ara.cat, con un titular muy relevante: “Si no llegamos al público joven nos convertiremos en el festival de la OTI”.

Aunque es una corriente que el festival lleva iniciando -sobre todo con música urbana-, no ha sido hasta este año cuando la balanza se ha equilibrado de forma absoluta. Cada uno de los tres días de festival incluía un cabeza más “indie clásico primavera”: Nick Cave, Björk y The National; y otro mucho más joven e incluso mainstream: Arctic Monkeys, Lorde y Migos. La tendencia hacia este equilibrio se ha visto en todos los tamaños del cartel, desde C. Tangana, Hinds y Tyler The Creator hasta la última artista rebelada, Amaia de OT. No siempre fue fácil ver tantos nombres dirigidos a este público en un festival.

Lo cierto es que el Mad Cool también ha atacado al público tradicional del Primavera. Grupos como Tame Impala, Fleet Foxes, MGMT, Eels, Yo La Tengo, Japandroids, Washed Out, Massive Attack, Sampha, Real Estate, Underworld, Future Islands o Jack White, son los típicos nombres reclamados por el cliente habitual. De hecho, no es baladí que compartan a Arctic Monkeys como cabeza de cartel. Me gustaría conocer todos los detalles de esta negociación.

 

Público joven de fiesta en el Primavera Sond 2017. – Foto: Matías Altbach en Indiehoy

 

BBK: más Primavera que nunca

El Mad Cool se programó inicialmente en las fechas del Azkena Rock, pero en su segunda edición ya se estableció en el mes de julio, concretamente en el mismo fin de semana que el Bilbao BBK Live. Cabe destacar que ambos festivales pertenecen a la promotora Last Tour, la empresa donde anteriormente trabajó Javier Arnáiz, director del Mad Cool. Curiosamente, su salida también implicó cambios en la gente del BBK, ocasionando un primer amago de acercamiento al público indie nacional, muy cercano al clásico fiber y nuevo primavero.

Los primeros años con estos cambios, el festival vasco añadió a su cartelería primaveresca nombres como New Order, Pixies, Grimes, Brian Wilson, Fleet Foxes o Explosions in The Sky, pero no se olvidaron del público más general alternando con The 1975, The Killers, Years & Years, Two Door Cienma Club o Love of Lesbian.

La tendencia se ha vuelto definitiva en el 2018 y lejos de sufrir la catástrofe del inmenso cartel del Mad Cool, el BBK Live ha sabido potenciar su lugar en el mercado con un cartel absolutamente dirigido al público independiente siendo además una de las mejores programaciones que se recuerdan en un festival español. Culminando con novedades de gran alcance y actividades paralelas de vértigo.
 

 

FIB: afianzando el salvavidas guiri

Es de sobra conocido que cuando el FIB ve las aguas revueltas sabe franquearlas a base de amparo de jóvenes británicos. Hace diez años, cuando el Summercase quiso romper el mercado, el FIB consiguió escapar de aquellas gracias a 20.000 asistentes que, fielmente, llegaban desde el Reino Unido.

Cuando los empresarios Melvin Benn y Denis Desmond llegaron a Benicàssim, no tuvieron reparo en reclamar público nacional y siempre mencionaron el aumento de españoles como algo positivo. Sus acciones, como la ubicación de Los Planetas como gran cabeza de cartel en 2015 y 2017 – daban pie a una estrategia para seguir incrementándolo.

Para 2018 parece que reforzando su público fiel, en búsqueda de conciertos fáciles y vacaciones, han sabido prepararse ante una venta masiva nacional del Mad Cool, y, por qué no, un golpe al fiber clásico desde el BBK. Lo demuestra la clase alta del festival, copada por artistas con grandes éxitos entre el público guiri: Two Door Cinema Club, Bastille, Catfish and The Bottleman, Liam Gallagher, Nothing But Thieves… grupos que son tan populares en Reino Unido que es difícil verlos juntos en sus festivales patrios. Es curioso que en todos los comentarios que hacen los fans en las publicaciones de Redes Sociales, los británicos suelen lanzar alabanzas mientras que los españoles -y los británicos más pitchforkianos- se quejan de esta circunstancia. Reforzando la fórmula que tantos éxitos dio, al menos se aseguran esos 20.000 asistentes buscando sol y fiesta.

 

Turistas británicos disfrutan del verano en Benicàssim. Foto: FIB

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